martes, 24 de julio de 2012



Es algo único, especial y difícil de explicar con palabras.
He estado muchos años, cada uno diferente al otro. El año pasado fue bonito compartirlo en la distancia con unos cuantos y que gracias a un tweet pudiera conocer a la que hoy es una amiga.


Si ya es bonito ver la catedral por el día, verla de esta forma, en la Plaza correcta, con la persona correcta tiene que ser increíble.
Sé que llegará el día que me emocionaré allí mismo contigo a mi lado, o contigo, o contigo también. Pero allí.

La distancia, a veces, no es buena compañera.



1 comentario:

  1. A mi esa catedral siempre me recuerda a pirtas del caribe, con su musgo por todos lados... la ultima vez q estuve haciendo cola para el abrazo se lo estuve diciendo todo el rato a ana y a carmen...

    Espero seguir leyendote entradas de las bonitas y de las que no, de las q me encuentro y de las q los encuentro, pero aqui, sin moverte.

    Y si algun dia vere eso, alli.

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